RedINSIDE 22-1

Estudiando en la mejor universidad del mundo

Sí, ya sé. Creían que porque soy un superhéroe ya no necesito estudiar. Pero no, aún no dejé la universidad. ¡Ni la dejaré nunca! ¿Por qué? …No es porque soy un mal estudiante… Sino por todo lo contrario. Es porque soy muy bueno. Muy, pero muy. De hecho, me da mucho gusto decirles que, a hoy, soy el mejor estudiante de la mejor universidad del mundo. Y eso que estoy cursando el segundo post grado en Humildad.

Pero igual entiendo lo que están pensando: los super tienen que ser profes, no estudiantes. Porque uno en general ve a spiderman o a la mujer maravilla y rápidamente se da cuenta de que son personas que saben mucho-mucho. Y es así. Pero no es mi caso. Yo no sé nada. Esa es la única diferencia que tengo con el resto de los superhéroes: mientras todos ellos saben que saben mucho, yo solo sé que no se nada.

En todo lo demás, con todos los otros supercapos, somos exactamente iguales. Flash y yo, un calco. Con Batman, un espejo. Con Acuaman, no diference betwen. Todos tenemos superpoderes y hacemos cosas que son imposibles para el resto de las personas. Solo que ellos saben que saben, y yo, nope.

Pero piénsenlo: es lógico que así sea, porque la liga de la justicia debe saber (saber muy bien) cómo vencer a los malos que andan por ahí. En cambio yo peleo con los malos que andan por aquí. La liga sale todos los días a pelear pa’ fuera. Yo, pa’ dentro. Primero Adentro 😉

Por eso no puedo, no quiero, no pienso, ni se me ocurre… irme nunca jamás de esta universidad. Si ustedes la conocieran, harían exactamente lo mismo que yo. Serían eternos estudiantes. Se los aseguro. Pero bueno, antes de querer ingresar, deben saber que la admisión es muuuy complicada… Muy pocos pasan el examen de ingreso.

¿Qué si es muy largo el formulario de preguntas? ¿Qué cuánto tiempo te dan para prepararte? ¿Qué cuántos libros hay que estudiar antes? ¿Qué cuántas páginas tiene el examen?… No. Nada de eso. Todo el examen tiene una sola pregunta. Una sola y muy breve. Y, además, se responde con una sola palabra. Pero hay que saber responderla bien, con el término correcto. Si no, pa’ fuera.

Ahora bien, todos ustedes, por ser lectores de RedINSIDE, tienen privilegios. Por eso tengo autorización para contarles este super secreto, que es la única pregunta que te hacen en el examen de ingreso a la mejor U de superhéroes…

“¿Cuál es tu principal intra kriptonita?”

Esa pregunta, así, solita, en el medio de la hoja… y uno ahí solito, frente al jurado de superprofesores… hace que se te caigan las medias (el calzoncillo no, porque estás sentado. Si no, si). El examen completo dura cinco minutos. Cinco reloj. Cada tic-tac es un trueno. Dos, mejor dicho. Y la respuesta debe ser escrita con una palabra que sea específicamente un adjetivo. Pero acá viene lo peor: el adejtivo debe ser totalmente horrible y, a la vez, verdadero. Debe ser auténtico. Tan feo como real. Y, por supuesto, no te dan nada de ganas de admitirlo en voz alta, ni menos aún dejarlo por escrito delante de los superprofes… ¿Quién quiere dejar documentada la kriptonita de uno, de puño y letra, en la universidad mas prestigiosa del planeta? (La respuesta a esa última pregunta es: – Yo, ejem. I did it.)

Les comparto un detalle más (a riesgo de que me descubran contando estas cosas y me echen de la facu). Me arriesgo con ustedes porque sé que son mujeres y hombres de Palabra. Y toda persona de Palabra sabe guardar un secreto. Así que ahí va: En la única página del examen de ingreso, hay un único campo, con unos pocos puntos suspensivos, donde deben escribir ese único adjetivo feo, después de la siguiente frase:

“yo soy  …………….”

El día que aprobé, con mi adjetivo, fui tan feliz, que ahora no podría explicarles tanta felicidad sin extenderme a 100.000 palabras. Por eso sólo lo resumo compartiéndoles una. Mi respuesta fue:

“Yo soy  a g r a n d a d o

Qué feliz fui! No me aplaudieron, por obvias razones, pero fui superfeliz. Ahora que ya ingresé, me explicaron un poco más de qué se trataba. La superteacher de inglés me dijo: para ser internal, man, you need self-knowledge. No le entendí bien, porque habla superrápido la Miss, pero me quedé con algo general. A global idea, I mean. Mi dificilísima meta como estudiante sería, antes de morirme, unir dos palabras: man con internal. Algo así.

Una compañera, que me escuchó dando la explicación anterior, me ofreció ayuda para entender mejor, a cambio de una cerveza. Acepté. Una vez en la mesa del bar, me explicó, mientras me robaba dos papas fritas del plato, dos ejemplos. Muy didáctica ella. Me dijo que, para hacerse superhéroe, el hombre araña tuvo que amigarse con las arañas (mientras más peludas, mejor), y que, también, el hombre murciélago tuvo que hacer lo mismo: terminar a los besos con los murciélagos… Casi escupo la cerveza, pero aguanté, como superhéroe que soy. Luego de tragar como pude, le pregunté por nosotros, los estudiantes de la mejor U del mundo. Entonces me dio tres explicaciones contundentes:

Primero, me dijo que nos teníamos que amigar con las peores debilidades de nosotros mismos (mientras más peludas, mejor). Segundo, que debíamos guardar el secreto para que nadie se dé cuenta de lo poderosos que éramos, y que, por el contrario, debíamos hacerles creer a los demás que éramos tontos. Y tercero, con la misma voz de autoridad que afirmó lo anterior, me dijo que le pidiera otra cerveza.

Después de quedarme desconcertado varios segundos y sin palabras (si, yo, el superhéroe de la palabra) ella rompió el silencio. Me dijo que sí, que estaba de acuerdo, que realmente mi adjetivo del examen de ingreso era cierto. Que yo era un agrandado. Antes de poder defenderme me dio un superbeso.

El resto, es supersecreto.

thumnail-ala-2
Internalman

Notas en este número

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