MUJERES EJECUTIVAS, RedINSIDE 16-1

Mujeres Ejecutivas

Mylene Iribarne, gerente de Personas en Empresas Lipigas.

Para Mylene Iribarne, gerente de Personas en Empresas Lipigas (Empresa líder en venta de gas licuado en Chile), las mujeres equilibran los equipos y las conversaciones en los comités ejecutivos. “Depende de la mujer. En general le ponemos paños fríos a las cosas, más conciliación, más calidez, más detalle, lo que a veces también genera mayor confianza en los equipos ejecutivos”.

Egresada de psicología clínica, Mylene nunca pensó trabajar en una empresa. Partió con atención de pacientes en instituciones como el Hogar de Cristo, siguiendo su vocación social. Después empezó a trabajar en una AFP marcando su despegue en RRHH, una carrera que cumplía con su habilidad de estructurar, generar planes estratégicos y por otro lado, poder impactar en el desarrollo de las personas, lo que siente como su misión profesional: “porque esta función tiene mezcla de gestión social, desarrollo de personas y también de capacidad de administración”.

Hace 14 años conformó la Gerencia de Personas en Lipigas, empresa chilena líder en la comercialización de gas licuado, presente también en Colombia y Perú; que hoy figura entre las 20 mejores empresas en el ranking del GPTW (lugar 14º en el 2016), lugar 6º entre las Grandes Empresas para Madres y Padres que Trabajan (año 2015, premio de Fundación Chile Unido y Revista Ya del Mercurio), 1er lugar en el premio Carlos Vial Espantoso (Fundación Carlos Vial Espantoso, año 2012, otorgado a las empresas que construyen relaciones laborales de confianza).

¿Qué personas te han ayudado en tu vida profesional?

“Mi primer jefe quien me dio la oportunidad de trabajar por primera vez en una empresa. También una amiga, quien falleció hace 5 años, me hizo un coaching personal en términos de mi estilo un poco confrontacional. Además, me enseñó a ser asertiva, a atender los temas políticos, a tener cuidado con lo que no se ve”.

“El actual Presidente del directorio de Lipigas, quien me marcó mucho la importancia de generar confianzas en los equipos. Ver el cómo se hacen las cosas, no sólo que se hagan, no solo cumplir las metas y objetivos, sino cómo llegas a eso. Considerar a las personas, los detalles, desde el saludo por ejemplo”.

“Y el gerente general de Lipigas, en lo que se refiere al estilo, a la capacidad de adaptación, de conciliar lo que son los resultados y agregar valor a las personas, lo que ha sido una marca fuerte para mí”.

Lipigas es una empresa que cuenta con un comité ejecutivo de ocho gerentes, de los cuales dos son mujeres. ¿Cuáles fueron los mayores desafíos en un entorno mayoritariamente de hombres?

“Lo primero fue ganar un espacio. Ganar credibilidad. Creo que el desafío aquí fue triple: primero ser mujer, psicóloga entre hombres, la mayoría ingenieros y además el tema de RRHH que no se conocía. Lo que existía en ese tiempo en el área de la gestión de personas era contratar, despedir, pagar y no existía la gestión del desarrollo de las competencias, las comunicaciones en los equipos, un montón de cosas que uno aborda en el área RRHH. Lo primero fue ganar ese espacio”.

“Tal vez al final esto tiene que ver también con la persona, en ganar las confianzas personales y profesionales. Así mismo estar muy alineado y alinear el área con lo que las personas necesitan y la empresa requiere. Es decir, en generar impacto para el negocio y las personas”.

 “Creo que a uno le toca conciliar el foco de objetivos y resultados,
con la empatía y cuidado de la gente”

¿Cómo se complementan las fortalezas de mujeres y hombres en el día a día?

“Hay más prejuicio respecto del género que realidades. Se cree que las mujeres somos más empáticas, tenemos una sensibilidad tal vez mayor que los hombres para percibir ciertas cosas, para intuir, acercarnos, empatizar, entender a la gente, pero hay hombres que también lo tienen. Entonces me es difícil decir cómo se concilian. El hombre es más estructurado, tiene orientación por los objetivos, tal vez tienen un ego a estos niveles ejecutivos también más grande y creo que a uno le toca conciliar eso. Con el “cómo decir” (que me enseño el presidente del directorio): la delicadeza para hablar, la asertividad al enfrentar conversaciones difíciles, es donde uno entra a intentar poner sus habilidades más femeninas.”

“El hombre otorga la parte más de estructurar, planificar, medir, de tener indicadores y cuándo hay que ser duro. Cuando en una empresa como ésta, que está creciendo y tiene desafíos, que está siendo expuesta hacia afuera, hay que ponerse firme en ciertos momentos”.

¿Desafío para las mujeres en cargos directivos en Chile?

Uno es validarse a través de los resultados y mostrar que con su gestión aporta al negocio. Pero además en el caso nuestro, en el rol de personas y recursos humanos, creo que es siempre estar mostrando y trabajando para que esos resultados sean compatibles con el valor que uno entrega a las personas. Que no nos olvidemos que el negocio está centrado en las personas, que el trabajo lo hacen las personas y que el negocio también le aporta valor a la gente”.

¿Y en Latinoamérica y de acuerdo a lo que conoces en Perú y Colombia, cuáles crees que son los desafíos para la mujer, en cargos que son más directivos?

“Creo que son países que están cambiando su cultura, siendo menos machistas. Pero, igualmente veo la necesidad de hacer mucho esfuerzo para validarse, para ser escuchadas. Al final son los resultados los que marcan esa validación. Creo que tenemos los mismos desafíos, mantenerse siendo mujer y femenina, pero también mostrarse firme cuando hay que serlo y asimismo alinear a otros para lograr resultados. Creo que resulta difícil y ahí está el desafío, ganar espacios sin perder la esencia de nuestro género”.

¿Cuál es tu percepción en relación al desarrollo profesional de la mujer?

“Ha cambiado. No sé si tienen más oportunidades, pero se las toman. Se toman los espacios, las oportunidades a todo nivel y no solo en cargos ejecutivos. Nosotros estamos ahora trabajando en un proyecto con emprendedoras de carritos de comida en la comuna de Maipú. Son unas mujeres fuertes, en términos de emprendimiento, con un montón de sacrificio, de ir hacia el objetivo como sea y conseguirse las ayudas y los apoyos”.

“En ese sentido me quedo con la sensación que las mujeres hoy día nos proponemos un objetivo y lo logramos, tenemos una fuerza que tal vez a muchos hombres les falta”.

Avanza es un programa de la Fundación Acción que busca contribuir a que micro-emprendedores puedan sacar adelante sus negocios, a través de la entrega de herramientas concretas para mejorar competencias de administración en sus emprendimientos: comunicaciones, alfabetización digital (uso de Excel, Word, internet, envío de correos electrónicos), publicidad, marketing y otras de utilidad para un emprendedor.

Asimismo realiza entrega de Fondos Semilla a modelos de negocios que desarrollaron las micro emprendedoras con la ayuda de tutores voluntarios de la compañía.

Agradecemos a Mylene Iribarne por la entrevista.


Por Luz Ángela Gomez
Consultor 1A – Chile
RedINSIDE@Comunicacion1A.com

Notas en este número

Comentarios

Proyectos relacionados

Suscríbete para recibir contenidos.

Not readable? Change text. captcha txt

Start typing and press Enter to search